ENERO 23, 2020

El mundo ha evolucionado de tal manera que todos sabemos que las formas de hacer las cosas en las áreas de trabajo, y en la vida cotidiana, ya no son las mismas que antes. La tecnología, la llegada de la inteligencia artificial, big data, y todos esos otros adelantos tecnológicos han cambiado el mundo y se podría decir que estamos en una nueva revolución, que de hecho, se le llama 4ta revolución industrial (https://www.weforum.org/agenda/2016/01/what-is-the-fourth-industrial-revolution/)

Esto, adicionalmente a todos los cambios que tiene el mundo, el tema alimentario, el crecimiento de la población, los aspectos del cambio climático, el tema de uso de recursos de energías renovables, etc, generan cambios en las organizaciones y en la vida de la gente.

La dirección de proyectos no se ha quedado atrás. No sé si usted ha visto todas las transformaciones que ha tenido el Project Management Institute (PMI) pero estos cambios obedecen a estas nuevas situaciones que imperan en estos tiempos.

Con estos cambios, el PMI también ha introducido nuevos conceptos y uno de ellos es el tan mencionado Project Economy.

Este concepto de Project Economy el Project Management Institute lo ha definido como “uno en el cual las personas tienen las competencias y capacidades que se necesitan para tornar ideas en la realidad”. Lo que señala el PMI es que “las Organizaciones deben añadir valor a los stakeholders a través de la finalización exitosa de sus proyectos, entrega de productos y alineación a los flujos de valor, y entre todas las iniciativas, entregan valor financiero y valor a la sociedad”. (https://www.pmi.org/the-project-economy)

Todo esto se refiere a la manera en que, a partir de la transformación que ha sufrido el mundo, las empresas han tenido que volcar sus miradas a la utilización de la dirección de proyectos para la implementación de sus esfuerzos.

Otro aspecto fundamental que hay que tomar en cuenta es los cambios en las características de cada generación. Los millenials como la generación Z que es la nativa digital, tienen pensamientos y prioridades diferentes, entre ellos y entre las generaciones que les anteceden. Esto quiere decir que inclusive la forma de trabajo de las personas que están actualmente en el campo laboral son diferentes y por tanto sus deseos también difieren.

El concepto de la Economía GIG que tanto se ha hablado que se refiere a la manera de contratación freelance que tienen los jóvenes de hoy. Estos prefieren pasar de un trabajo a otro, aprendiendo, desarrollando sus capacidades y no se atan a ninguna empresa en particular. Las empresas están aprendiendo a utilizar talentos subcontratados que usan de acuerdo a las iniciativas que tienen y las capacidades requeridas.

La Sra. Cindy Anderson, Vicepresidente de Gestión de Marcas del PMI indica en un artículo escrito en LinkedIn, que “más y más, los trabajadores serán contratados, agrupados y reagrupados de acuerdo al conocimiento, experiencia y capacidades que puedan añadir a diferentes proyectos.

Esto hace que evidentemente las empresas tengan que ir pensando también en utilizar de manera eficiente los recursos, talentos y competencias que tienen disponibles para la implementación de sus esfuerzos.

Cuando hablamos de Project Economy se plantea que la forma de hacer proyectos inclusive cambia. Si pensamos en 20-30 años atrás podemos ver que los proyectos se gestionaban utilizando metodologías en cascada o waterfall, no obstante, en los últimos años, esta tendencia ha cambiado y el término de agilidad ha ido tomando auge. Los proyectos ahora se manejan de diferentes formas: tradicional, ágil, hibrido, y esto resulta ser de los cambios que se han suscitado en todos estos tiempos.

El gestor de proyectos debe tener habilidades diferentes. No debe ser tan inflexible y tan esquematizado para dirigir sus esfuerzos, sino que tendrá que ir viendo cuáles son las metodologías que deben ser utilizadas para manejar sus iniciativas de acuerdo a los resultados esperados y las necesidades de cada organización.

El presidente del PMI, el Sr. Sunil Prashara, habla sobre los cambios trascendentales que están ocurriendo en el mundo. La necesidad de energías renovables, el aumento poblacional en ciertas áreas geográficas, y otros más, hace que las empresas tengan que plantearse soluciones diferentes para permanecer vigentes en su medioambiente.

Diría yo que es como romper el molde de lo que estamos haciendo ahora y reinventarnos de nuevo.

Sunil Prashara indica que hay tres competencias que los gerentes de proyectos deben poseer para enfrentar los nuevos tiempos. Uno se trata del cociente de tecnología. Debemos aprender la tecnología nueva y ver como ésta nos ayuda a ser más eficientes. La segunda es las capacidades técnicas específicas (entendería por esto los procesos, técnicas y herramientas para hacer el trabajo). Y la tercera es la empatía que tiene que ver con todas esas habilidades que se llamaban “habilidades blandas”, pero que se les ha comenzado a llamar “habilidades de poder”. Este nuevo nombre viene dado por el hecho de ya la tecnología ha hecho que muchas de las tareas que teníamos que hacer ya están automatizadas. Evidentemente sí tenemos que conocer los procesos, las diferentes técnicas y herramientas, pero la tecnología nos está ayudando bastante a optimizar y a ser mucho más eficiente el uso de nuestro tiempo con relación a dichas tareas. De ahí viene la importancia de nosotros fortalecer las capacidades o las habilidades de poder. Esas habilidades que nos permitirán ser más empáticos, comprender más las necesidades de los demás, negociar, poder influenciar positivamente en pos del bien del proyecto o del bien común, entender comportamientos, y una serie de aspectos relacionados a las relaciones humanas.

La Sra. Anderson indica también que Project Economy es “aquel en el cual las personas tienen las competencias y capacidades que necesitan para tornar las ideas en realidades, no importa qué tipo de proyecto se esté trabajando”.

Solíamos trabajar de manera inflexible en los proyectos. Lo que está planificado, planificado está. Pero ahora no podemos ver la dirección de proyectos como cálculos matemáticos. El Gerente de Proyectos debe aprender a manejar diferentes prácticas, diferentes metodologías de acuerdo a los resultados que se esperan, de acuerdo a la cultura de la Organización en la cual estamos trabajando, de acuerdo a muchos otros aspectos.

El PMI sigue variando su oferta de valor para adaptarse a todo esto y a ayudar a los gerentes de proyectos en su transformación.  El cambio del examen de PMP®[i] es un ejemplo de esto. Su enfoque varía ahora de procesos a Personas, Procesos y Ambiente de Negocios.  Es decir, no hay procesos estáticos, no hay técnicas ni herramientas óptimas, lo que hay es una mezcla de aspectos a tomar en consideración, para tornar ideas en realidades de acuerdo al entorno en el que se está viviendo.

Como lo veo yo, que, con todos estos nuevos conceptos e iniciativas, el PMI nos ayuda a nuestro proceso de evolución.

La idea es ser más eficientes, lograr los resultados esperados en un ambiente mucho más competitivo, mucho más retador, mucho más exigente. Que esas exigencias del mercado y de la vida no te agarre durmiendo, sino que podamos en paz, sin estrés, ir montándonos en la nueva ola, con la debida diligencia, agilidad y seguridad que nos garantice continuar nuestra vigencia en el mercado.

Aquí les dejo un video de una entrevista realizada a Sunil Prashara por EuropeanCEO con relación a este tema:

Fuente:

https://www.pmi-la.org/blog/the-project-economy
https://www.linkedin.com/pulse/welcome-project-economy-cindy-anderson-cae/
https://www.projectmanagement.com/blog-post/56763/Welcome-to-The-Project-Economy
[1] PMP es una marca registrada del Project Management Institute, Inc.


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